La adaptación de imagen real de la franquicia de videojuegos de Capcom, Monster Hunter llegará a los cines finalmente el 4 de septiembre de 2020.
Con una producciñon de 60 millones de dólares, Sony Pictures distribuirá el título en occidente mientras que en Japón será TOHO.
El reparto del film corresponde a Milla Jovovich como Natalie Artemis, Tony Jaa (Ong-Bak) el misterioso cazador del otro mundo, Ron Perlman como el Almirante, T.I. Harris como Link, Diego Boneta como el sargento Marshal. También forman parte del reparto Hirona Yamazaki, Meagan Good y Josh Helman.
Más allá de nuestro mundo hay otro, uno repleto de poderosos y peligrosos monstruos que defienden su territorio con una ferocidad letal. Cuando la teniente Artemis y sus leales soldados son transportados desde nuestro mundo al nuevo mundo, la dura mujer recibe el mayor golpe de su vida.
En su batalla desesperada para sobrevivir ante esos gigantescos enemigos casi invencibles y sus poderosos ataques, Artemis unirá fuerzas con un misterioso hombre que ha encontrado la forma de contraatacar.
Una investigación descubrió que la longevidad está relacionada con la cantidad de neuronas que existen en la corteza cerebral.
El tamaño del cuerpo no importa. Al menos, para determinar la expectativa de vida de los mamíferos de sangre caliente. Así lo determinó un estudio, que asegura que todo depende de la cantidad de neuronas existentes en la corteza cerebral, publicó el Journal of Comparative Neurology.
Esta variable es la que, según la profesora brasileña de psicología y ciencias biológicas Suzana Herculano-Houzel, “predice alrededor de 75 % de las variaciones en la longevidad de las especies”, mientras que el tamaño del cuerpo y el metabolismo solo tendrían influencia en el 20 o 30 % restante.
Para llegar a estas conclusiones, analizó más de 700 especies de sangre caliente y sus estadísticas de longevidad, información que luego comparó con la cantidad de neuronas de cada una de ellas.
Así comprobó, por ejemplo, que loros y otras aves viven más que primates que tienen una masa corporal similar, que a su vez viven más que los mamíferos no primates con una masa corporal parecida. “Cuantas más neuronas corticales tiene una especie, más vive, sin importar si es un ave, un primate o algún otro mamífero, cuán grande es o cuán rápido quema energía”, aseguró Herculano-Houzel.
¿Los humanos dejaron de ser ‘especiales’?
Una cualidad que nos distinguía a los humanos era nuestra extensa niñez y adolescencia, en las que se aprenden las interacciones sociales, y nuestro largo período posmenopáusico. Por todo ello éramos consideradas como una rareza evolutiva. Sin embargo, detalla el artículo, si los animales más grandes vivieran más, los gorilas por ejemplo serían más longevos que los humanos, algo que no ocurre.
En ese sentido, Herculano-Houzel aseguró que los seres humanos no son la excepción y que el número de células en la corteza es el que determina cuánto tiempo les demandará alcanzar la madurez sexual y cuánto vivirán.
“Podemos decir que los humanos pasan tanto tiempo en la infancia y viven tanto tiempo después de alcanzar la madurez como se esperaría para el número de neuronas en la corteza cerebral”, explicó, antes de agregar que la demora en alcanzar la edad adulta “también les da a las especies más tiempo para aprender de las experiencias, a medida que interactúan con el medioambiente”.
Frente a los resultados de estas investigaciones, la especialista concluye que mantener la mente activa y a las neuronas corticales saludables y ocupadas es la mejor manera para alcanzar una mejor y más larga vida.
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